lunes, 29 de diciembre de 2014

Puestos a merecer (Autorretrato III)

No concibo la paz sin la guerra,
el escribir para que no me leas,
que nadie gane o pierda.
Nada es suficiente cuando se trata
de mí.
Ningún abrazo será tan fuerte
como aquel que me imagino,
ni serás esa persona que
en algún punto necesitaré que seas
aunque no puedas
o
no quieras.
No sé pedir las cosas
educadamente,
soy un ser rencoroso,
malagradecido,
y lleno de rabia.
Soy un volcán,
soy todas las poesías
que me hicieron trizas.
Soy mis monstruos
porque no me queda más remedio,
pero
a veces,
me gustaría tomar unas merecidas
vacaciones de mí.

Despedirme de mis atrofiados
y enfermizos pensamientos,
que la próxima vez que nos veamos
sepa aprovechar cada instante a tu lado.
Quiero que las voces de mi cabeza
se pierdan en el bosque,
quiero borrar parte de mi vida,
porque no soporto estar más de acuerdo
con mi yo pasado
que con esto que soy ahora.

Quiero que me leas y sientas
lo mismo que siento yo al escribir esto.
Sé que no pasará.
Nada de lo que me gustaría que sucediera
ocurre y
así pasan los días.
Estática.
Soy un puñado de nervios enrollados
en una cuerda: nadie puede vencer
hasta que lo haga yo.

Quiero ganarle la batalla
al no puedo,
al no sé,
al no quiero,
al me da pereza,
al esta cama me engulle
porque me he convertido en carne de cañón.

Yo no estoy deprimida,
yo no estoy enferma,
yo no tengo nada.
Y eso es lo mejor: que puedo conseguirlo todo.

Esta de aquí soy yo.
La que fui en su momento,
la valiente hija de puta,
la atrevida encantadora de serpientes,
la mejor amiga,
la compañera perfecta.
Sigo siendo yo aunque no encuentre
la salida.

Esta de aquí soy yo,
mi amor,
la que no concibe el amor sin lucha,
la de o todo o nada,
la de podemos hacerlo mejor,
la de sufrir es necesario
pero a veces mataría por estar bien
sin necesidad
de sentirme al límite,
al todo esto por sentir un poquito más.
Personalidad lija,
valiente hija de puta,
consigues la mujer más increíble
que has conocido en tu vida
y te piensas que será como las demás.
Haz que no se canse,
que quiera cada día más.

Enséñale el lado bueno
de tus monstruos,
deja de dar pena,
deja de poner excusas,
deja de evitar seguir haciendo
lo único que te da vida.
No permitas que hundan el barco contigo,
naciste latiendo poesía.
Eres fuerte y eres magia.

Deja de destruir a los que más te quieren,
Jódete y hazlos feliz por una vez en tu vida.

Jódete, en serio.
Te mereces lo que tienes.


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.Tienes el mundo en la palma de la mano y la poesía en los pulmones.