sábado, 18 de abril de 2020

Los días azules

Los días azules son tuyos,
me los robaste el día del tornado,
el día de los besos ácidos,
besos fotovoltáicos,
besos de encierros voluntarios
de 48 horas.

El mar duerme tranquilo
como un gato enorme
respirando despacio,
profundo.
Las montañas se llenan de velos,
suenan campanas de boda,
nacen barcos en sus faldas,
el café anuda fuerte
los nervios a mis entrañas.

Desde entonces,
todos los días azules
son tuyos y nuestros,
lamiéndonos las pupilas
amargas,
contándonos nanas para no dormir,
esperando pacientes
a que se nos pasara
para hacer arder la piel
como fósforos
de llamas azules.

Las islas flotan como nenúfares,
escribimos haikus en el aire,
acumulo tu sudor,
azules los días de besos a escondidas,
tímidos,
excitantes,
de besos donde te agarro el culo,
donde todo se para
y puede una respiración tuya
ser más tornado
que el de aquella máquina
de hacer desastres naturales.

Últimamente
todos los días son azules,
y todos esos días son nuestros,
pacíficos y drogadictos,
de sexo a las 19:35,
de jugar a la intimidad sin conocernos,
de no tener ni puta idea de las consecuencias
de un amor azul
incandescente.

 Como el fuego.
Amor azul.

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.Tienes el mundo en la palma de la mano y la poesía en los pulmones.